Tiro con Arco con Josep Reche (inicio)

 

 

TIRO con ARCO del ROJO al AMARILLLO (I)

 

(por Miquel Todd) Traducido por Angelo Gil y Eulalia Durall

 

Así como al construir una casa se tiene una idea preestablecida y se busca un lugar adecuado, en el tiro con arco se debe tener una meta y construir un fundamento de tiro. El mejor momento para crear ese fundamento es cuando se está tirando mal... cuando se está batallando.
Experimenta y proponte un proyecto de actuación, bueno o malo. A veces se aprende más de algo que no funciona bien que de lo que va perfectamente.
En el día de concurso, selecciona lo mejor de tu proyecto y experimentalo bajo la tensión del torneo. Recuerda que cualquier innovación no será buena si solo funciona en los entrenamientos. Recuerda, también, que solo estás experimentando y si no va bien, igualmente has aprendido algo nuevo, mejor que si hubieron ido bien. Así fraguarás un buen fundamento.
La experiencia no se consigue con el número de años que pasan sino con el número de experiencias personales que has tenido a lo largo de ellos.

 

OBSERVA ALGUNA COSA, PRUEBALA, CONTROLALA, USALA O DESCARTALA.

 

La serie de puntos siguientes te dan para ayudarte a mejorar tu técnica, de forma que el promedio de las flechas pase del rojo al amarillo. Esto no excluye el paso de azules al rojo o de nueves a dieces.


Actualmente tu eres un arquero consistente (C) o un arquero con un buen potencial (P). El arquero (C) es el que tira con un bajo grado de variaciones, por ejemplo: 9,8,8,8,8,7=48 en una serie de 6 flechas en un Round FITA y presenta una buena consistencia. Igualmente, un arquero (C) tendrá pequeñas variaciones en sus puntuaciones totales en el tiempo.
Por el contrario un arquero (P) es el que tira algunas flechas buenas y una o más malas, por ejemplo: 10,10,9,9,6,4=48 que potencialmente serían 56 y lo mismo sucede en las puntuaciones totales.
El potencial de los (C) no es más alto de las puntuaciones actuales y tendrá que mejorar todas sus flechas para mejorar la puntuación total. El arquero (P), por otra parte, solo tiene que mejorar “dos” flechas para aumentar sustancialmente su puntuación.
Los arqueros (C) puntuan en virtud de su “consistencia” mientras que los (P) lo hacen en virtud de su “exactitud”. Los (C) pierden puntos por carecer de “exactitud” y los (P) por carecer de “consistencia”.
Definamos, a continuación que se entiende por factores estáticos y dinámicos de la técnica.
Los caracteres estáticos son las posiciones fijas adaptadas en tu técnica (como la posición de la mano del arco ó la posición del anclaje).
Los factores dinámicos son los componentes móviles de tu técnica, tales como los movimientos hasta el anclaje y la suelta.
Dos arqueros pueden tener factores estáticos casi idénticos y los dinámicos totalmente diferentes, como resultado de técnicas también diferentes y viceversa.
Existen otros factores como el ritmo y situación mental, pero sobre ellos volveremos más tarde.

 

¿ERES UN ARQUERO “C” O UN ARQUERO “P”?

 

comparando las hojas de puntuación de arqueros “C” y “P”, ambos con una puntuación de 1.140 puntos, vemos una notable diferencia en como los han conseguido: El arquero “C” tira serie tras serie con mínimas diferencias, mientras el “P” tira una ó dos series brillantes seguidas de otras desastrosas, no parece que las haya tirado el mismo arquero.
Un arquero ha podido tener días de uno u otro tipo pero cada uno sabe cual es el tipo dominante en él.
Aunque un arquero C y otro P pueden tener el mismo nivel de puntuaciones en los entrenamientos, probablemente en un torneo o bajo condiciones de tensión, el arquero C terminará con puntuación más elevada.

 

EL PROBLEMA BÁSICO: ARQUERO “C” Y ARQUERO “P”

 

El arquero “C” tiene consistencia pero carece de exactitud. El arquero “P” tiene exactitud pero carece de consistencia.
Todo parece indicar que mezclándolos a los dos se tendrá a un campeón. Pero no es tan simple como parece, es la diferencia en el temperamento del arquero la que dicta si, por naturaleza, será un “C” o un “P”.
Precisamente debido a esa diferencia en el temperamento de cada arquero tiene un problema completamente diferente que solucionar.
El arquero “C” es probablemente un tipo relajado y despreocupado que no pone demasiada presión en si mismo. Debido a esta actitud es probablemente poco cuidadoso con su posición estática y por el contrario sus factores dinámicos son buenos y relajados, siempre habrá pequeñas variaciones debido a no seguir una rutina estricta. El arquero “C” se beneficiará grandemente solo con prestar un poco más de atención a su posición estática, asegurándose de que los puntos de emplazamiento son cada vez los mismos
Un poco más de cuidado en que la suelta vaya hacia la nuca. La cabeza queda inmóvil y el brazo de aro no caiga, será a menudo, todo lo necesario desde el punto de vista de los factores dinámicos.


El arquero “P” es probablemente un tipo muy decidido, que pone más presión en sí mismo. Las posiciones estáticas probablemente las emplazará con todo cuidado y las comprobará cada vez, también cuidará que los dedos, nuca, muñeca y manos no están demasiado tensas. El arquero “P” se tiene que relajar y calmar, mejor que entrenar muy duro. El problema del arquero “P” probablemente gira en torno al lado dinámico de su tiro. Probablemente está apuntando demasiado tiempo comprobando que todo está correcto, que está tenso como un muelle enrollado. Esto le impedirá hacer una suelta suave, motivando el tirar flechas fuera.


Inicialmente, el arquero “C” tiene la labor más fácil, pero siendo más cuidadoso, probablemente abandonará algo el relax y la suelta fácil. Que es precisamente lo que debe buscar. La concentración extra requerida podría producir tensión mental y un patrón de tiro más del tipo “P” – busca estos signos. El arquero “P” tiene el proyecto inicialmente más difícil pero tiene una base de partida en su largo camino. El arquero “P” debe prestar menos atención a sus puntuaciones e introducir ritmo en su tiro.

 

EL PROBLEMA COMO PROYECTO

 

Arquero C: Busca una posición de tiro cómoda y estable sin irregularidades que te hagan cambiar en cada tirada.
Tomate tiempo en comprobar que el brazo de arco y los dedos de la cuerda están situados de forma consistente. Comprueba que en cada tiro la posición de la cabeza y el anclaje son los mismos. Se muy detalloso con la puntería no caigas en la costumbre de decirte que ya está bien apuntado. Estate seguro de que mantienes la tensión de la tirada durante toda la suelta, no debe haber relajación. Comprueba constantemente tus agrupaciones, ajustando el visor en consecuencia. Concentrarte.


Arquero P: pon menos atención a tus puntuaciones las buenas puntuaciones se pueden adquirir automáticamente con buena técnica. Particularmente en su parte dinámica. No prestes demasiada atención a ninguna otra cosa, mira que todos los puntos de tu técnica reciben el mismo énfasis piensa como lo haces cuando tiras bien y olvida las malas tiradas. Disfruta de tus buenas tiradas. Sonríe con ellas. Son precisamente el motivo por el que tiras. Practica el tiro con alguien que trate de distraerte y aprende a concentrarte. Haz la tirada recta y seguida hasta el clicker, manten la tensión de la estirada y no estés apuntando demasiado tiempo. Conserva las muñecas relajadas y trata de introducir un ritmo fácil y suave a tu tiro. No estés tenso.

 

Composición: tú... tu arco... la diana... piensa brevemente en cómo tiras cuando haces buenas tiradas... escoge una posición natural cómoda... y relajante, buscando la sensación de relax. Sitúa los dedos en la cuerda cuidadosamente, de forma que los notes cómodos. Ejerciendo una tensión ligera con el brazo que estira, levanta el brazo del arco hasta que el visor se sitúe aproximadamente en el medio de la diana.
Deja caer el hombro del arco hacia abajo y hacia atrás, relaja el codo del brazo del arco, sitúa la cabeza en posición y equilibra la presión de los relajados dedos en la cuerda... el arco y el cuerpo tienen que estar fundidos en uno...
Concentrate en el centro y estira hacia atrás hasta el punto de anclaje, manteniendo la cabeza inmóvil. Mientras sientes como se desliza la flecha por el clicker, la cuerda llega a la barba y toca ligeramente la nariz. Reafirmándose en la zona de puntería se aumenta la tensión de estirada firmemente mientras tu concentración se dirige a la zona de puntería. Cuándo se ha apuntado, la diana y la tensión de estirada se funden en uno... el clicker dispara el tiro. La mano del arco presiona la empuñadura, la mano de la cuerda se desliza hacia atrás contra la nuca y la flecha va perfectamente hacia el oro...


Veamos este “punto cero” cuando todo acontece, a cámara lenta:


 La concentración ha hecho que enfoquemos la zona de puntería de forma que el resto de la diana se borra.


 La tensión de estirada de la espalda y el hombro va acercándose a su punto álgido, que se logra un instante después del clicker, y es la tensión que hace que sueltes hacia atrás.


 La presión en la mano del arco ha aumentado ligeramente, de esta forma el arco alcanza su posición mientras la flecha lo pasa.


 Muestra armonización en la serie de circunstancias anteriores, proporciona un reflejo condicionado la relajación parcial de la última falange de los dedos que estiran.


El “punto cero” es el momento en el que tú, tu arco y el punto de apuntado están en completa unión, el punto en el que todos ellos se funden en uno.
La concentración se define como el acto de agrupar hacia un centro común. En el contexto que nos concierne. Es el acto de enfoque de nuestra atención hacia un solo objeto, el punto donde apuntamos. Apuntar es el acto de dirigir hacia un objeto específico.
Con una brisa suave ó en un día calmado, nuestro punto de puntería será normalmente el centro de la diana. Como un círculo solo tiene un punto medio, su centro, es solo cosa de concentrarse en el centro y dirigir el visor hacia él.


Con viento racheado ó cuando aumenta ó disminuye su fuerza, quizá encontremos que tenemos que concentrarnos en, o apuntar a, una zona más arbitraria. Aquí la concentración es con mucho, más importante. La concentración es una acción mental, mientras apuntar es una acción física. Cuando fundimos estas dos acciones, también fundimos el arco y la diana.

Al mismo tiempo estamos llevando a cabo otro par de acciones mental-físico, acostumbrar nuestro oído al clicker y aumentar la tensión muscular de los músculos que estiran. Así pues, tenemos que fundir estas cuatro acciones. Aprender a reaccionar al clicker como una completa acción refleja es muy simple: en nuestra vida cotidiana estamos acostumbrados a reaccionar instintivamente a estímulos sonoros el del clicker es uno más de tales estímulos.


El aprender a apuntar subconscientemente o instintivamente, llega casi naturalmente a partir de la concentración intensa en una zona o área específica. Veamos como realzar nuestra concentración: puedes fijarte detenidamente en cómo se curvan las líneas de la diana. Puedes hacer que tus ojos vayan de una línea a otra en el área de puntería; o puedes simplemente clavar la mirada en la zona elegida.


Esto nos permite fijar la atención en la tensión de estirada. A medida que llegamos al punto de anclaje, con el ojo mirando la punta de la flecha, retardamos el grado de estirada. Nos fijamos en los puntos de puntería continuando la estirada lenta y firmemente en un movimiento continuo sin ansiedad hasta el “punto cero”. Bajo ninguna circunstancia se debe parar la tensión de estirada. De esta forma alcanzarás el punto cero en perfecta coordinación con aquella ligera presión en la mano del arco, la tensión de estirada llegando a la cumbre, la concentración borrándolo todo excepto el centro de puntería y la dejada deslizándose hacia atrás hasta la nuca.


Aunque la mayoría de arqueros habrán experimentado el poco usual tiro perfecto, y habrán sentido la soltada en el punto cero, pocos abran entendido, o se habrán percatado exactamente de lo que ha sucedido... todo lo que pueden decir es “se ha producido”... “fue perfecto”... aunque no hayas podido entender cual fue la causa, de una cosa estás casi seguro:


FUE PERFECTO!

 

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